Cerca de 200 animales silvestres reciben cuidado especializado en los mini zoológicos de los clubes metropolitanos Huáscar y Sinchi Roca.
Ante la amenaza por el tráfico y la tenencia ilegal de fauna silvestre a diversas especies en el país, dejándolas con severas secuelas físicas y conductuales que, en muchos casos, hacen inviable su retorno a su entorno natural; la Municipalidad de Lima, a través del Servicio de Parques de Lima (SERPAR), brinda apoyo técnico y pone a disposición espacios acondicionados para la atención y cuidado temporal de animales rescatados.
En coordinación con el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (SERFOR), los mini zoológicos de los clubes metropolitanos Club Metropolitano Huáscar y Club Metropolitano Sinchi Roca albergan cerca de 200 animales silvestres rescatados del tráfico o la tenencia ilegal, los cuales reciben atención y monitoreo veterinario permanente. Entre ellos se encuentran monos fraile, pichico, machín negro y machín blanco; además de guacamayos, tortugas motelo y carbonaria, tucán de garganta blanca, sajino, entre otras especies.

Precisamente, en el marco del Día Mundial de la Vida Silvestre, que se conmemora cada 3 de marzo, se destaca que estos espacios no reemplazan a los centros especializados, sino que brindan ambientes acondicionados y soporte veterinario mientras el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (SERFOR) define el destino de cada ejemplar, ya sea su reinserción, derivación o cuidado permanente.
“Las especies rescatadas permanecen en áreas especialmente acondicionadas, donde garantizamos su bienestar mediante control médico permanente y estrictos protocolos de manejo. Además de brindarles cuidado temporal, estos ambientes cumplen una importante función de educación ambiental, promoviendo el respeto por la vida silvestre y desalentando su tráfico y comercio ilegal”, señaló Claudia Ruiz, gerente general de Serpar.
En esta fecha internacional, es fundamental que la ciudadanía no adquiera fauna silvestre y denuncie cualquier caso de tenencia ilegal, ya que la protección de la vida silvestre empieza por decisiones responsables desde nuestros hogares y el compromiso de cada persona es clave para preservar la biodiversidad y fortalecer una cultura de respeto y conservación.
Lima, 28 de febrero de 2026




